No se puede negar que Avatar marcará un antes y un después en el cine en lo que a aspectos técnicos se refiere. Con su 3 D, su CGI. Pero no es la revolución prometida. Lo único que cambiará en el cine es que, en muchas películas en vez de ver arrugas o bótox, veremos los píxeles de última generación que James Cameron (director) ha descubierto/inventado. Aparecerán escenarios antes inimaginados y cierto es, que dará lugar a que se amplíe la creatividad de los autores. Pero para mí, esto no es suficiente. Por qué en fin y en cuenta el argumento de la película sigue siendo una mezcla de Pocahontas, nativos contra vaqueros, pero en un entorno futurista lo que hace reflexionar acerca de lo que pueden ser capaces las grandes corporaciones. Los intereses comerciales, anteponiendo el derecho a la vida o la sostenibilidad del planeta, tal y como se hizo en el pasado del viejo Oeste o actualmente con cualquier lugar del planeta. Tampoco o...